3.2. Tensiones territoriales, socioambientales y dilemas de descarbonización
El despliegue productivo de YPF en la formación Vaca Muerta expone una divergencia fundamental entre la búsqueda de autoabastecimiento hidrocarburífero y las demandas de sustentabilidad ecológica inherentes a la transición energética. Por un lado, la estrategia corporativa y estatal concibe la explotación no convencional como un pilar ineludible del desarrollo soberano; no obstante, este horizonte productivo suscita profundos cuestionamientos respecto a sus impactos y modalidades de gestión. Como señalan los análisis sectoriales, la recuperación estatal de la empresa y su posterior articulación mediante acuerdos de inversión para viabilizar la técnica de fractura hidráulica suscitaron notorias controversias públicas en torno al fracking y a los términos contractuales pactados ("La producción de hidrocarburos en Argentina", 2023). Por otro lado, la consolidación de este modelo extractivo sobre el espacio patagónico colisiona directamente con los modos de vida preexistentes y con los reclamos de justicia ambiental. En la provincia de Neuquén, la expansión de los hidrocarburos no convencionales configura una geografía de fricción material y simbólica frente a la ocupación comunitaria tradicional, lo cual desencadena disputas territoriales y judiciales complejas que involucran a comunidades mapuche ("Vaca Muerta como territorio(s) en fricción", 2024). De este modo, la confrontación analítica entre el imperativo de rentabilidad hidrocarburífera de la empresa bajo control estatal y las resistencias comunitarias locales demuestra que la matriz nacional permanece anclada a una racionalidad fósil que posterga la descarbonización y agudiza los conflictos socioambientales.