La brecha entre la normativa y la práctica docente
El examen crítico de las prácticas pedagógicas contemporáneas revela una disyunción persistente entre las directrices normativas sobre inclusión y su ejecución efectiva en las aulas universitarias. Mientras que el paradigma del Diseño Universal para el Aprendizaje postula una diversificación sistemática de las evaluaciones y de los recursos didácticos para responder de manera proactiva a la diversidad funcional (Empowering Diversity, 2024), la realidad de la gestión curricular evidencia que la respuesta docente predominante continúa supeditada a adaptaciones reactivas y aisladas. Esta tensión conceptual se manifiesta con particular intensidad al confrontar los modelos teóricos con las barreras estructurales y pedagógicas que experimentan los estudiantes con discapacidad en las instituciones de educación superior, donde la carencia de capacitación pedagógica específica y la escasez de apoyos institucionales perpetúan dinámicas de exclusión académica involuntaria (Challenges Faced by Special Needs Students in Inclusive Classrooms, 2025). Por lo tanto, el análisis demuestra que la accesibilidad no se alcanza únicamente mediante la promulgación de garantías formales o adecuaciones excepcionales, sino a través de una transformación metodológica integral que incorpore la flexibilidad curricular como principio rector desde el diseño original de los cursos, cerrando la brecha existente entre las prescripciones legales y la experiencia formativa concreta.