3.1. Reducción de recursos operativos y discontinuidad de proyectos de investigación
La contracción de los fondos destinados al sostenimiento de los organismos de investigación altera de manera directa la operatividad de los centros de excelencia y los grupos de trabajo científico. En el contexto argentino, las manifestaciones y reclamos del sector académico evidencian que las reducciones presupuestarias paralizan compras de insumos básicos y detienen la renovación de equipamiento técnico elemental para la continuidad de proyectos experimentales [1]. Esta situación contrasta marcadamente con los esquemas de gobernanza de economías desarrolladas, en las cuales los presupuestos de investigación suelen blindarse frente a las fluctuaciones fiscales para evitar el desmantelamiento de sus redes de innovación [2]. Al mismo tiempo, el escenario latinoamericano refleja una vulnerabilidad estructural compartida, donde las presiones de austeridad fiscal tienden a recortar partidas de ciencia y tecnología, debilitando las expectativas de desarrollo a largo plazo [5]. La falta de previsibilidad en los subsidios y en las convocatorias no solo degrada el rendimiento institucional del CONICET, sino que fomenta una creciente precarización que impulsa a jóvenes doctores e investigadores consolidados a buscar oportunidades en el extranjero, desarticulando las capacidades científicas acumuladas durante décadas de formación pública continua.