3.1. Expansión del turismo inmobiliario y dispersión en suelo rústico
El análisis empírico de las transformaciones territoriales en el archipiélago balear evidencia que el modelo de desarrollo basado en el turismo residencial fomenta una acelerada dispersión urbana sobre el suelo rústico protegido y común (Hof & Blázquez-Salom, 2013). Al contrastar las posturas teóricas sobre la capacidad de carga insular con los impactos materiales observados en las últimas décadas, se constata que la demanda inmobiliaria extralocal no solo consume recursos territoriales críticos y fragmenta el paisaje, sino que redefine por completo las condiciones de accesibilidad habitacional para la población autóctona (An Assessment of the Impact of Tourism in the Balearic Islands, 2008). Esta dinámica socioespacial genera un severo desacoplamiento entre las curvas de precios inmobiliarios y la evolución de los ingresos medios de los residentes, impulsado por una estructura de mercado oligopólica y un marco institucional incapaz de neutralizar el poder de compra externo (Housing Prices Beyond Local Income, 2026). Por consiguiente, mientras ciertas aproximaciones teóricas sostenían que el turismo inmobiliario dinamizaba las economías comarcales mediante la atracción de capitales foráneos, el examen de la experiencia balear demuestra que dicho vector profundiza la escasez del parque residencial en alquiler permanente y desborda los límites de los instrumentos urbanísticos vigentes.