3.2. Evaluación de la autoría y tensiones éticas en la producción textual
La evaluación de la autoría en el trabajo de fin de grado enfrenta una encrucijada analítica entre la asistencia instrumental y la sustitución encubierta del esfuerzo formativo. Desde una perspectiva pedagógica formativa, ciertos análisis documentan que los estudiantes de grado emplean herramientas generativas para delimitar temas, formular preguntas de investigación, depurar la claridad sintáctica y contrastar sugerencias con las observaciones del tutor docente (doaj-bd754570298644f999fb57a075cc8311, 2026). En este marco aplicado, la tecnología opera como un andamiaje que exige verificación constante, paráfrasis reflexiva y responsabilidad individual sobre el contenido final, preservando la legitimidad ética del proceso investigativo. Sin embargo, esta dinámica formativa contrasta de manera directa con las complejidades detectadas en la supervisión docente y la autenticación textual. Las investigaciones de crossref-10-3390-educsci16071120 (2026) demuestran que el uso de modelos de lenguaje introduce una notable ambigüedad institucional, manifestada en la dificultad del profesorado para diferenciar inequívocamente la autoría humana de la generación sintética mediante la sola observación del estilo discursivo. Mientras el cuerpo docente universitario percibe inconsistencias lingüísticas vinculadas a estas herramientas, la experiencia evaluadora incide de forma diferencial en la confirmación de textos no auténticos, exponiendo los límites de las declaraciones formales de uso tecnológico (crossref-10-3390-educsci16071120, 2026). La confrontación entre la mediación crítica del alumnado y la vulnerabilidad de los mecanismos de verificación tradicional confirma que las rúbricas universitarias deben transitar desde la mera detección punitiva hacia la ponderación cualitativa de las fases de conceptualización, garantizando la trazabilidad del pensamiento crítico.