4.1. Cuellos de botella administrativos y riesgos de divergencia regional
La contrastación de la literatura académica confirma que la asignación de transferencias comunitarias no garantiza por sí misma una descarbonización uniforme del tejido productivo. En este marco, se evidencia que la efectividad de las finanzas verdes depende de la interacción entre el compromiso financiero y el perfil estructural de cada territorio, donde la intensidad previa de emisiones y la matriz energética condicionan la magnitud de los resultados ecológicos alcanzados (From green promises to measurable results? Who wins and who lags in the green transition race, 2026). Sin embargo, este enfoque analítico suele omitir el impacto directo que ejercen las fricciones de gobernanza multinivel sobre la absorción de los programas. Al respecto, el estudio de los fondos Next Generation UE revela que las administraciones autonómicas enfrentan importantes barreras organizacionales, marcos regulatorios complejos y limitaciones de recursos humanos que obstaculizan la ejecución ágil y equitativa de los recursos públicos (LA GESTION AUTONOMICA DE LOS FONDOS NEXT GENERATION: ¿PROBLEMA U OPORTUNIDAD?, 2024). De este modo, surge una brecha investigadora centrada en la interacción simultánea entre los condicionantes técnico-industriales y la capacidad institucional descentralizada mediante diseños cuasi-experimentales. Las limitaciones de este análisis radican en la dificultad para aislar perturbaciones exógenas concurrentes sobre los costes energéticos y en la escasez de datos desagregados a nivel de planta que capturen la adopción efectiva de tecnologías sostenibles. En consecuencia, la evaluación del impacto verde requiere integrar métricas de eficiencia administrativa junto con indicadores cuantitativos de emisiones para evitar que las disparidades territoriales perpetúen la divergencia económica e industrial en el espacio europeo.