3.1. Expansión de puestos manufactureros y sectores de alta propensión a la relocalización
El análisis de la absorción laboral en el marco de las cadenas globales de valor evidencia transformaciones sustanciales en la estructura manufacturera nacional. La reconfiguración productiva promovida desde Estados Unidos, orientada a reconstruir cadenas de suministro fragmentadas y mitigar vulnerabilidades en sectores estratégicos como el automotriz y el de semiconductores, otorga un papel relevante a los centros industriales mexicanos ("Oportunidades y dificultades", 2025). Al aplicar este enfoque analítico a la dinámica laboral, se comprueba que el nearshoring genera ganancias tempranas en la creación de puestos de trabajo dentro de las ramas manufactureras con mayor propensión a la relocalización productiva (Banco de México, 2025). No obstante, esta expansión del empleo no se acompaña de una mejora proporcional en los ingresos de los trabajadores fabriles. La evidencia empírica confirma que la relocalización industrial todavía no genera incrementos en las remuneraciones reales ni consolida un efecto uniforme en la productividad laboral, observándose únicamente impactos positivos modestos en industrias específicas con alta exposición a este proceso (Banco de México, 2025). En consecuencia, para que la inserción en las redes globales derive en beneficios duraderos de desarrollo e innovación técnica regional, México requiere adoptar una estrategia activa e integral frente a la competencia internacional ("Oportunidades y dificultades", 2025). De este modo, la generación inicial de empleo manufacturero resulta insuficiente por sí misma si no se acompaña de políticas que eleven el valor agregado local y traduzcan la atracción de inversión en bienestar remunerativo para la fuerza laboral.