2.3 Impacto nutricional y bienestar estudiantil en comunidades vulnerables
El análisis de la política de jornada extendida revela que la articulación entre tiempo pedagógico y bienestar estudiantil genera transformaciones sustanciales en las escuelas públicas. Al aplicar el marco conceptual de la gestión y la equidad educativa sobre el objeto de estudio, se observa que la prolongación del horario escolar no opera de forma aislada, sino en estrecha interdependencia con los recursos materiales y nutricionales provistos a los centros escolares. En este sentido, la investigación empírica sobre instituciones participantes en San Luis Potosí subraya que la reorganización de la práctica docente y la gestión institucional basada en postulados formativos inciden de manera relativa en los resultados de aprendizaje (RECIE, 2019), demostrando que la ampliación horaria requiere condiciones estructurales sólidas para optimizar el aprovechamiento académico. De forma complementaria, la dimensión de protección social adquiere un peso determinante cuando se integran esquemas de alimentación escolar en contextos vulnerables. En una evaluación realizada en escuelas rurales de educación primaria en Hidalgo, se constató que los estudiantes beneficiados con el componente de servicio de alimentación presentaron una mejor calidad en la dieta y menores índices de exceso de peso, grasa corporal elevada y riesgo cardiovascular frente a quienes no contaban con este servicio (RENHyD, 2022). Estos hallazgos demuestran que el programa cumple una función protectora integral que trasciende lo estrictamente curricular. Por consiguiente, el cierre de este modelo socioeducativo compromete simultáneamente la equidad pedagógica y la salud nutricional infantil, debilitando la capacidad de la escuela pública para mitigar las brechas de vulnerabilidad social.