4.1. Asimetrías regionales y barreras a la competitividad territorial
La convergencia entre la reconfiguración contemporánea de las cadenas globales de valor y el auge inmobiliario industrial plantea un debate crítico sobre la capacidad estructural del territorio mexicano para sostener tales flujos. Diversos análisis destacan que las políticas industriales y comerciales estadounidenses generan una coyuntura propicia en sectores estratégicos como semiconductores, minerales fundamentales, farmacéutica y manufactura automotriz, lo que demanda una estrategia de desarrollo nacional más integral y activa (crossref-10-24201-fi-3129). No obstante, esta ventana de oportunidad se enfrenta a restricciones materiales determinantes. Como demuestran los modelos recientes sobre fricciones espaciales e infraestructura, la saturación de las redes de transmisión eléctrica y el estrés hídrico en los principales corredores manufactureros restringen de modo directo el dinamismo exportador y la inversión privada agregada (crossref-10-2139-ssrn-6939279). Al contrastar estas perspectivas académicas, se hace evidente un vacío analítico central: la literatura económica convencional tiende a privilegiar el análisis de las ventajas arancelarias y contractuales, soslayando la interacción sistémica entre la disponibilidad de suelo calificado y los cuellos de botella en servicios básicos. Asimismo, las limitaciones de este diagnóstico residen en la escasez de datos desagregados y en la heterogeneidad con que cada entidad federativa responde a las presiones operativas. Se concluye que la simple cercanía geográfica con el mercado norteamericano resulta estéril sin una articulación oportuna entre inversión pública focalizada y modernización regulatoria de las redes estratégicas, indispensables para garantizar un crecimiento equilibrado y territorialmente sostenible.