4.1. Limitaciones estructurales de las iniciativas de inclusión tecnológica
El análisis comparativo de las asimetrías territoriales demuestra que la brecha digital trasciende la sola carencia material de conectividad en las instituciones educativas. Si bien la literatura internacional resalta que los entornos rurales presentan un rezago constante en índices de infraestructura digital frente a los centros urbanos [3], este desequilibrio se entrelaza con factores de marginación comunitaria más amplios que comprometen la sostenibilidad del aprendizaje escolar [5]. Los enfoques teóricos predominantes tienden a concentrarse en la adquisición de dispositivos, descuidando la brecha de segundo nivel referida a las habilidades de mediación pedagógica y el uso efectivo de herramientas tecnológicas en el aula primaria. Como consecuencia de esta omisión, las políticas orientadas exclusivamente al despliegue técnico no logran revertir las disparidades en el rendimiento académico de los educandos de zonas rurales. Además, existe una notable escasez de análisis integrales que articulen las condiciones socioeconómicas locales con la gobernanza institucional requerida para sostener proyectos tecnológicos en el largo plazo [5]. En este sentido, la principal limitación de los marcos vigentes radica en su incapacidad para ofrecer soluciones contextualizadas que reconozcan las particularidades estructurales de las escuelas primarias rurales frente a la dinámica de modernización urbana.