Análisis de viabilidad técnica, económica y socioambiental
La configuración institucional de LitioMX refleja una apuesta inequívoca por la rectoría del Estado en el aprovechamiento de un insumo considerado de utilidad pública [5]. Sin embargo, la materialización de esta soberanía técnica encuentra una tensión estructural cuando se contrastan las aspiraciones regulatorias con la realidad biofísica del subsuelo mexicano. A diferencia de las cuencas evaporíticas predominantes en la región andina, los principales yacimientos nacionales se sitúan en matrices de arcilla, las cuales demandan procesos termoquímicos y lixiviaciones de alta complejidad que aún se encuentran en fases de validación industrial [1]. Esta divergencia tecnológica impone requerimientos intensivos de energía y capital que desafían la capacidad presupuestaria del organismo público descentralizado. Asimismo, el emplazamiento geográfico de estos depósitos en cuencas con estrés hídrico severo introduce un factor crítico de vulnerabilidad comunitaria [1]. En consecuencia, la exclusividad jurídica otorgada por la normativa minera corre el riesgo de permanecer como una prerrogativa abstracta si el diseño operativo no resuelve simultáneamente la disponibilidad de tecnología de procesamiento y la prevención de externalidades ambientales irreversibles en los ecosistemas áridos.