4.1. Brechas estructurales y económicas en la gestión hospitalaria
El análisis comparado de la resistencia antimicrobiana evidencia discrepancias sustanciales entre las directrices teóricas de control y la capacidad operativa real de los centros sanitarios públicos. Mientras que la literatura regional documenta una alta incidencia de infecciones por bacilos gramnegativos multirresistentes en unidades de cuidados intensivos de América Latina y el Caribe (Guzman-Blanco et al., 2014), la efectividad de las intervenciones institucionales continúa supeditada a la madurez de los programas de optimización del uso de antimicrobianos. Al respecto, se destaca que estos programas en el contexto latinoamericano enfrentan barreras estructurales críticas, déficit de personal especializado y falta de financiamiento continuo, lo cual restringe notablemente su impacto clínico y epidemiológico (Villegas et al., 2023). Esta disparidad se agrava por las asimetrías registradas en la monitorización y cuantificación sistemática del consumo de fármacos entre los subsistemas de salud público y privado, donde la carencia de métricas unificadas menoscaba la comparabilidad interinstitucional (Mora et al., 2024). En consecuencia, subsiste una brecha investigativa evidente: la escasez de evaluaciones prospectivas que integren el impacto de las normativas sanitarias locales con plataformas de vigilancia microbiológica en tiempo real. Asimismo, las limitaciones de la evidencia actual radican en la fragmentación de los registros hospitalarios, el marcado sesgo hacia centros de alta complejidad y la insuficiente trazabilidad del uso empírico de antimicrobianos en efectores públicos descentralizados.