Tensiones entre gobernanza descentralizada e igualdad de oportunidades
El examen crítico de las asimetrías territoriales demuestra que la descentralización de la gestión educativa profundiza las brechas de equidad y segmenta el acceso a una formación de calidad en el nivel medio. La evidencia empírica sobre el sistema argentino revela que, si bien existen divergencias marcadas entre provincias, las desigualdades más profundas se registran al interior de las propias jurisdicciones en función del nivel socioeconómico del alumnado (W2154002248, 2013). Este fenómeno coincide con los patrones observados en otros servicios públicos descentralizados y fragmentados en Argentina, donde la dispersión institucional y la falta de articulación intergubernamental intensifican las disparidades socioeconómicas y restringen el principio de equidad distributiva (W3045981366, 2020). No obstante, subsiste una importante vacancia investigativa en la literatura contemporánea en torno a los canales específicos mediante los cuales la estructura institucional y curricular de la escuela secundaria modula los resultados observados en evaluaciones estandarizadas internacionales como PISA. La bibliografía especializada tiende a omitir la interacción simultánea entre el financiamiento subnacional, la segregación intraurbana y el rendimiento por áreas de aprendizaje. Asimismo, las limitaciones metodológicas de este campo de estudio radican en la marcada heterogeneidad de los registros administrativos provinciales y en la carencia de microdatos longitudinales que permitan aislar con precisión el impacto causal de las políticas jurisdiccionales sobre las trayectorias escolares. En consecuencia, la gobernanza del federalismo educativo exige superar la fragmentación administrativa mediante políticas compensatorias directas y acuerdos interjurisdiccionales vinculantes orientados a neutralizar los condicionamientos territoriales de origen.