3.1. Impacto del estatus migratorio y la discriminación en la demanda asistencial
El análisis del bienestar psicológico en la migración venezolana evidencia cómo la interacción entre factores premigratorios y presiones posmigratorias condiciona el acceso efectivo a la atención sanitaria. Desde la perspectiva teórica del estrés cultural, la discriminación emerge como un predictor sustancial de sintomatología depresiva, superando en los modelos multivariados el impacto directo de la crisis premigratoria tanto en población joven como adulta (Interplay of premigration crisis exposure and postmigration cultural stress on depressive symptoms among Venezuelan crisis migrants in Colombia, 2024). Este hallazgo dialoga directamente con la realidad estructural descrita en estudios de género, donde la situación migratoria irregular, la xenofobia y los estereotipos profundizan las brechas de acceso al empleo digno y a la cobertura de salud (The Feminization of Migrations: Psychosocial and Mental Health Aspects of Venezuelan Women in Colombia., 2024). Al contrastar ambas posturas, se constata que las dificultades posmigratorias no operan de manera aislada, sino que refuerzan la exclusión institucional y deterioran la calidad de vida. Asimismo, la evidencia empírica confirma que las cuidadoras migrantes enfrentan elevados niveles de distrés, ansiedad y depresión debido a estresores financieros, separación familiar y actos de discriminación, encontrando en las redes de apoyo informal y en la atención comunitaria un recurso protector fundamental frente a la rigidez del sistema formal (Mental health of female Venezuelan migrant caregivers in Colombia: A multi-study, mixed-methods analysis, 2025). Por lo tanto, la articulación de políticas públicas inclusivas requiere superar las barreras del estatus legal para garantizar intervenciones psicosociales integrales y culturalmente sensibles.