2.2. Barreras de acceso, estigmatización y limitaciones asistenciales
La operatividad de las rutas de atención psicosocial destinadas a la población excombatiente evidencia una disyunción estructural entre los protocolos institucionales y las realidades territoriales del posconflicto. Al contrastar el marco conceptual del apoyo psicosocial con los mecanismos vigentes de derivación, se constata que las intervenciones frecuentemente reproducen barreras asistenciales derivadas de la fragmentación de servicios y la falta de contextualización cultural (Practices of Congolese Mental Health and Psychosocial Support Providers, 2024). Estas limitaciones técnicas y operativas restringen la cobertura efectiva, debilitando la confianza de los excombatientes en los dispositivos institucionales de salud mental y perpetuando dinámicas de estigmatización que obstaculizan su proceso de transición hacia la vida civil. Asimismo, el análisis de las intervenciones en escenarios de conflicto armado demuestra que los modelos desprovistos de un anclaje comunitario no logran responder a la complejidad del sufrimiento psíquico acumulado, lo cual exige replantear las estrategias tradicionales hacia enfoques sostenibles orientados al bienestar psicosocial duradero (A Brief Reflection on Mental Health and Psychosocial Support, 2026). Por consiguiente, la consolidación de la paz requiere superar el modelo biomédico individualizante e integrar mecanismos psicosociales articulados con las dinámicas territoriales y los saberes locales, garantizando una atención contextualizada y no revictimizante para la población desmovilizada (Peacebuilding and Mental Health, 2025).