4.1. Estrategias de retención focalizadas y sostenibilidad del modelo
La implementación de estrategias de retención focalizadas requiere estructurar los mecanismos institucionales a partir de las necesidades detectadas en el mapa de permanencia. La evidencia regional demuestra que los desajustes vocacionales y las dificultades financieras constituyen núcleos determinantes en la decisión de suspender los estudios superiores, lo cual exige que las universidades públicas superen las respuestas aisladas y adopten medidas integrales [1]. En este sentido, la articulación entre las dependencias de bienestar universitario, las coordinaciones de programa y el cuerpo docente permite consolidar una red de soporte que mitiga los factores de riesgo antes de que se consolide el retiro formal [2]. Asimismo, la formalización de protocolos para tutorías académicas y acompañamiento psicosocial asegura que los estudiantes de semestres iniciales reciban orientación oportuna frente a las exigencias curriculares. La asignación equitativa de recursos y apoyos socioeconómicos debe regirse por criterios de vulnerabilidad verificables, garantizando la continuidad formativa y la efectividad de las políticas públicas destinadas a la inclusión universitaria [1], [2].