3.2. Criterios de diseño incluyente y adecuación para diversidad corporal
La incorporación de criterios de diseño universal y habitabilidad espacial en la adquisición de flota para la prueba piloto de electromovilidad constituye una decisión técnica orientada a subsanar las deficiencias históricas de accesibilidad en la Ciudad de México. Esta determinación práctica se fundamenta en la necesidad de superar la exclusión sistemática que experimentan las personas con diversidad corporal dentro de las unidades de transporte masivo (Sin Espacio, 2025). Al estructurar las bases de licitación técnica para los autobuses eléctricos, se establecen como parámetros mandatorios la ampliación de pasillos, la eliminación de desniveles pronunciados y la redistribución de asientos prioritarios, evitando que la electrificación se limite a un mero recambio de tren motriz. Asimismo, la aplicación de estos requerimientos responde a la dinámica de las prácticas espaciales y la saturación documentada en corredores troncales como la Avenida Insurgentes, donde el diseño interior del vehículo condiciona la fluidez del ascenso, descenso y permanencia de los usuarios (Cadena, 2017). Para operativizar esta medida sin fragmentar la gestión del corredor, la definición de especificaciones ergonómicas debe coordinarse estrechamente con los organismos metropolitanos encargados de la regulación del transporte público (Trejo, 2020). De este modo, la fase piloto contempla la aplicación de estos estándares en los prototipos vehiculares antes de su homologación final, asegurando que la infraestructura rodante responda tanto a la eficiencia tecnológica como a la equidad social en la movilidad urbana.